¿Están locas las mujeres que no quieren la epidural?

EPIDURAL-PARTO

“¿Por qué sufrir innecesariamente?” “¿Eres masoquista?” “¿Qué ganas tienes de pasarlo mal?” Entre otras, estas son algunas de las preguntas que escuché durante mi primer embarazo cuando comentaba con otras personas que deseaba un parto natural, sin anestesia.

La realidad es que las mujeres que desean parir sin epidural ni están locas, ni son masoquistas, ni quieren llamar la atención, ni lo hacen solo para ser diferentes. Las mujeres que desean parir sin epidural son mujeres bien informadas de la manera en que funciona la anestesia y las consecuencias que tiene durante la labor de parto, el posparto y el inicio de la lactancia.

Hay mucha información al respecto que pueden consultar y al final les daré algunos recursos. Por el momento les resumo, con palabras muy simples, los 4 puntos principales:

1. La epidural afecta de manera negativa a la producción de las hormonas que necesitas.

Durante el parto intervienen en tu cuerpo varias hormonas que ayudan a producir las contracciones uterinas, hacen funcionar los músculos que guían al bebé a través del canal de parto, te permiten conectarte con tu cuerpo desde el instinto para saber qué hacer, te dan la fuerza que necesitas para empujar, te ponen en estado de alerta para recibir a tu bebé y son las responsables del inmenso amor que sientes cuando lo tienes por primera vez en tus brazos. Con la epidural estas hormonas ya no cumplen sus funciones y, por lo tanto, es posible que las mujeres necesiten un gotero (de oxitocina) para estimular de manera artificial las contracciones; que sus músculos no respondan como deberían y su bebé no se coloque en la postura correcta para salir; que sean incapaces de empujar y que los médicos empleen un fórceps o una ventosa para sacar al bebé, o incluso que les hagan una cesárea; y que una vez que nazca el bebé sean incapaces de establecer un vínculo inmediato con él.

2. La epidural bloqueará el dolor del parto pero te hará sentir otras molestias, incluso durante días después del parto.

Los componentes de la anestesia que se utilizan para bloquear toda la parte inferior de tu cuerpo son muy fuertes (opiáceos), como te puedes imaginar. Las mujeres que paren con epidural experimentan una o varias de las siguientes molestias incluso durante varias horas o días: sensaciones de asfixia, de comezón o picor, incapacidad para orinar (por lo que necesitan una sonda), temblores, náuseas, dolor de cabeza y retención de líquidos e hinchazón del cuerpo. Además, la exposición prolongada a la epidural causa fiebre en algunas mujeres. Como la fiebre también es síntoma de infección, muchas veces la madre y el bebé deben quedarse más días en el hospital e incluso someterse a pruebas para asegurarse de que están sanos.

3. La epidural también llega a tu bebé y tiene efectos secundarios.

Es obvio que la anestesia llega hasta el bebé. No es ningún secreto que el ritmo cardíaco del bebé desciende durante los primeros minutos (de 20 a 30) después de que le administran la epidural a la madre. Después del parto, el bebé está menos alerta, más irritable, llora más, tiene menos tono muscular, sus reflejos son más lentos. Si la madre tuvo fiebre durante el parto, el bebé será sometido a pruebas invasivas y antibióticos para asegurarse de que no tiene una infección en la sangre (septicemia).

4. La epidural afectará el establecimiento temprano y adecuado de la lactancia materna.

Está claro que si la madre no tiene las hormonas que necesita y sobre todo los picos de hormonas que suceden después del parto y, además, se siente mal y el bebé se muestra letárgico y poco alerta, es muy difícil establecer la lactancia materna durante las primeras horas e incluso los primeros días de vida. En algunos estudios notaron que los bebés que nacían de madres que habían utilizado la epidural se enganchaban al pecho pero no succionaban.

Es fácil imaginar que las madres que han parido con epidural, a pesar de no sentir ningún dolor, no se sienten contentas con la experiencia en general. Si una madre ha tenido un parto lento y lleno de intervenciones, tiene muchas molestias físicas y perdió sus “hormonas felices”; y su bebé está irritable, no responde al contacto y además llora sin parar, los primeros días después del parto resultan muy duros y dan pie a depresiones.

Hay muchas maneras de lidiar con el dolor del parto de forma natural: la visualización, la autohipnosis y la respiración, por ejemplo. Además, todas las hormonas que intervienen en el parto te ayudan en el proceso. Lo más importante es recordar que el dolor no implica sufrimiento y, sobre todo, que el parto es el único proceso en el que el dolor te indica que todo va bien.

Aquí les dejo un artículo completísimo de Sarah J. Buckley (madre de 4 y médico), que explica en detalle todos estos puntos. Además, Crianza Natural publicó una traducción íntegra excelente, que pueden encontrar aquí.

Yo tuve mis dos partos sin epidural así que no puedo hablar desde la experiencia. ¿Alguna de ustedes podría contarnos cómo fue su experiencia de parto con anestesia?

03/10/2013

Algunos meses después de haber escrito esta entrada, me atrevo a añadir esta nota por todos los comentarios que ha recibido. Antes que nada, quiero agradecer a cada una de las personas que ha contado su experiencia, de parto vaginal con y sin epidural y de cesárea. También quiero añadir que la información que se presenta aquí es de fuentes científicas confiables y que en ningún caso pretende asustar, solo informar. El parto es un momento hermoso y empoderador, y el dolor en el parto no es sinónimo de sufrimiento. El parto se puede disfrutar muchísimo aunque se sienta dolor, lo he vivido y lo he visto muchas veces. Con esta información pretendo que las mujeres se sientan preparadas para tomar sus decisiones y que si optan por la epidural y durante o después del parto experimentan algunos de los efectos que meciono aquí sepan a qué se deben y se sientan confiadas de que son normales y producto de la anestesia y puedan actuar en consecuencia. No se trata de convencer a nadie de no usar la epidural o, como comentaron algunas mujeres, hacer sentir culpabilidad a las que decidieron recurrir a ella para disfrutar de los nacimientos de sus hijos. Cada mamá, cada bebé y cada familia son únicos, como ya se vió en los comentarios. A algunas no les ha pasado nada de esto, a otras sí. Unas se sienten contentas, otras se arrepienten, otras se plantean pedirla o no pedirla la próxima vez según su experiencia previa. No hay que temer ni rechazar la información, solo tomar de ella lo que nos podría servir como enseñanza.

DOULA MEXICANA
http://www.doulamexicana.com/2013/03/estan-locas-las-mujeres-que-no-quieren_7799.html?spref=fb

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