Huelga de hambre indefinida (pres@s en lucha 2000-01)

“El poder corta y recorta la mala hierba,
pero no puede atacar su raíz sin atentar
contra su propia vida…” (E. Galeano)

Entre l@s pres@s más represaliad@s por el sistema carcelario las movilizaciones no son nuevas, sino que siempre han existido acciones de protesta protagonizadas por personas individuales o por pequeños grupos de pres@s. Pero a finales de 1999 y principios del 2000, algun@s FIES vieron que si no se coordinaba la lucha, ésta era muy ineficaz y tenía poca trascendencia fuera de las cárceles. De ese modo empezaron a establecer contacto con otr@s pres@s que podían estar interesad@s en llevar adelante una lucha contra el sistema carcelario desde el interior de las cárceles. Y, paralelamente, empezaron a contactar con colectivos y personas que de alguna manera podían apoyar esa iniciativa desde la calle.

El Fichero de Internos de especial seguimiento (FIES), es un régimen de aislamiento más duro que el primer grado penitenciario. Nació en 1991, después de una oleada de motines protagonizados por la Asociación de Presos en Régimen Especial (APRE), una asociación de presos que sufrían las celdas de aislamiento porque la administración penitenciaria los consideraba peligrosos debido a su carácter reivindicativo y porque se negaban a callar ante las injusticias que se esconden tras los muros de las prisiones. Antoni Asunción y Enrique Múgica (el actual Defensor del Pueblo), diseñaron el FIES con la intención de acabar con las acciones colectivas de l@s pres@s, en un momento en que –mediante secuestros, motines, y otras acciones reivindicativas- se había conseguido en repetidas ocasiones que los medios de comunicación publicaran las reivindicaciones de l@s pres@s y difundieran la situación que se vivía en el interior de las cárceles. El FIES es una circular administrativa (es decir que no está regulado en las leyes), Instrucción 21/1996, que –tras la idea de crear un fichero con los datos de l@s pres@s “peligros@s”- esconde un régimen de vida en aislamiento que vulnera los derechos más fundamentales de l@s pres@s que están incluidos en el Fichero FIES. Este Fichero es ilegal ya que ha sido diseñado por la Administración Penitenciaria al margen de la Ley, cuando su única función es la aplicación práctica de lo que establecen las leyes, y no inventar nuevas maneras de cumplir las penas. Pero aunque ha sido denunciado en diversas ocasiones, todavía no hay ningún tribunal competente que haya decretado su ilegalidad de forma oficial.

De la multitud de reivindicaciones necesarias dentro de las prisiones, se han priorizado tres asumidas por tod@s l@s pres@s que participan en la lucha colectiva, 1.- Abolición del régimen FIES y de los aislamientos, 2.- Cese de la dispersión y 3.- Excarcelación de l@s pres@s enferm@s, sin renunciar a las demás. A pesar de la práctica imposibilidad de llevar a cabo una lucha organizada desde el interior de las cárceles, l@s pres@s han conseguido coordinarse para realizar diferentes movilizaciones colectivas, como huelgas de patio (txapeos) y ayunos. Y, en diferentes grupos o individualidades, acciones de otro tipo como huelgas de hambre, desnudarse, romper las celdas, respuestas a las agresiones de l@s carceler@s  y otras acciones en apoyo a las movilizaciones colectivas. Teniendo en cuenta que la función de la administración penitenciaria es mantener el orden en las prisiones, no nos tiene que extrañar que su respuesta ante estos intentos de coordinar la lucha anticarcelaria durante este año 2000, haya sido el apaleamiento, aislamiento, incomunicación, asesinato, etc. de l@s pres@s que han apoyado de alguna forma la lucha colectiva.

En Barcelona, los grupos y personas que apoyaban esa lucha vieron la necesidad de coordinarse para sacarla con sus reivindicaciones a la calle. Para ello, se ha intentado romper el aislamiento a través de la correspondencia, llamadas telefónicas, visitas, etc. Se han realizado actos informativos a través de charlas en centros sociales, programas de radio, elaboración de un boletín, pegadas de carteles, pintadas, pancartas, etc.; a parte de utilizar otros medios de contrainformación. Y se han convocado diferentes movilizaciones en la calle coincidiendo con las protestas de l@s pres@s como “acciones”, concentraciones, manifestaciones, marchas a las cárceles, etc. Además, tenemos conocimiento de que se han llevado a cabo otro tipo de acciones de solidaridad con esa lucha, como la colocación de artefactos, sabotaje de cajeros, envío de paquetes sorpresa, sellamiento de establecimientos públicos, etc. Este tipo de acciones no sólo se han difundido y practicado en la casi totalidad de la Península, sino que se han extendido internacionalmente, teniendo una importante repercusión en Italia, Francia y Bélgica entre otros, y habiendo recibido muestras de solidaridad con esta lucha de otr@s pres@s desde los EEUU.

Después de la semana de lucha coordinada dentro de las cárceles que se convocó en julio de 2000 (siete días de txapeo permaneciendo en el interior de las celdas y negándose a salir, y dos días de ayuno), secundada por más de 200 personas presas, y viendo que su situación no sólo no había mejorado, sino que había empeorado a causa de la represión de la que hablábamos anteriormente; se empezó a pensar en la necesidad de endurecer la lucha. Y tras unos meses de debate (con la dificultad que conlleva para personas que se encuentran privadas de libertad) se decidió iniciar una huelga de hambre indefinida el día 1 de diciembre de 2000. Empezaron la huelga más de 50 presos de todo el estado y, por motivos de salud (much@s están enferm@s de SIDA y otras enfermedades graves que debilitan su estado físico) la han ido dejando según sus capacidades de aguante. Han sido muchos los que han permanecido más de 20 días sin comer, y aún quedan 7 que mantienen la huelga de hambre desde el 1 de diciembre. De todas formas, han sido much@s l@s que han apoyado esta huelga de hambre indefinida de otras maneras (txapeos, huelgas de desnudo –es decir- manteniéndose totalmente desnudos en sus celdas-, pancartas, etc.) porque su estado de salud no les permitía dejar de comer.

También en la calle se han convocado diversas movilizaciones  para intentar que esta lucha atraviese los muros penitenciarios y dar a conocer a la sociedad la situación que viven las personas que se encuentran encarceladas, especialmente las que están llevando a cabo la huelga de hambre, de la que ningún medio de comunicación ha informado más allá de la mera mención en una noticia sobre el ataque con pintura que sufrió el pasado 20 de diciembre la sede de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) en solidaridad con los presos en huelga de hambre. En Barcelona se convocó el 25 de noviembre (5 días antes de empezar la huelga de hambre) una concentración en Portal del Àngel que se dirigió a la Universitat de Barcelona para interrumpir el congreso de periodistas que se realizaba en su interior, denunciando así el papel de la prensa silenciando o deformando la realidad de l@s pres@s y, en especial, de l@s FIES y su lucha. El día 1 de diciembre tuvo lugar una Manifestación alrededor de la Cárcel Modelo para dar a conocer el inicio de la huelga de hambre indefinida y para mandar ánimos dentro de las prisiones. El día 16 de diciembre se realizó una Marcha a la Prisión de Brians desde Martorell, el 24 y el 25 de diciembre se estuvo en la Plaça Sant Jaume (BCN) con pancartas y repartiendo octavillas informando de la huelga de hambre, y el 31 de diciembre se realizó una concentración a las 18h. en Wad Ras (Cárcel de Mujeres de BCN) y a las 20h. en la Cárcel Modelo. Además se han realizado pintadas, pancartas, charlas en centros sociales, escritos y otras actividades informativas. Y también tenemos constancia de la existencia de otras acciones anónimas en apoyo a la lucha de l@s pres@s.

Durante este año de movilizaciones se ha reabierto un enfoque de lucha que durante los últimos años había caído en el olvido, posibilitando una dinámica de intercambio de experiencias que, a pesar de no habernos hecho más libres ni a nosotr@s ni a l@s pres@s, parece demostrar que las vías de lucha no están agotadas.

Para concluir, queremos remarcar que no luchamos por la consecución de reformas penitenciarias que mejoren la situación de l@s pres@s construyendo así una “jaula de oro”, sino que nuestra lucha va más allá de la destrucción de las prisiones.

Asamblea de Apoyo a las Personas Presas En Lucha (AAPPEL) + MASALA – Barcelona, Enero del 2001

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