La tortura (Mikel Arizaleta)

Sin embargo, permanecemos callados…, pero nuestra tranquilidad es sólo aparente

9725238348643102c3b8a095919a6a78_XL

I

Arnaldo Otegi, ¿por qué le tienen preso?

Porque los enemigos de la paz creen firmemente que tanto yo como mis compañeros y compañeras somos menos peligrosos para sus intereses en la cárcel que estando en libertad (El tiempo de las luces)

II

Isabel Llaquet del PCE fue detenida y torturada en 1980. Su traslado a Madrid se tuvo que realizar en silla de ruedas. En enero de 1983 Isabel reconoció en la Audiencia Nacional a Juan Antonio González García como uno de los inspectores que la torturó. Según su relato, le golpeó sistemáticamente en los pechos y en la planta de los pies durante 12 horas y le arrancaba el bello del pubis. Llaquet estuvo varios años presa. Por el contrario, su verdugo fue ascendido a director de la Policía Judicial. Estuvo imputado por torturar hasta la muerte a Joxe Arregi. Es el mismo que se vio implicado en el “caso Malaya” de corrupción. El mismo que en febrero de 2009 se fue de cacería con el ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo y el Juez Baltasar Garzón. (La tortura en Euskal Herria)

III

Sostiene el fiscal Paco Etxeberria que los forenses de la Audiencia Nacional no cumplen su trabajo ni ética ni deontológicamente, si bien la responsabilidad última de las torturas es del juez. Él es el responsable máximo de la seguridad e integridad del detenido. Se les debería imputar a los jueces en los casos de tortura por no cumplir con su deber, por vulnerar los derechos humanos, por ser un encubridor. (La tortura en Euskal Herria)

IV

Hace un par de años elaboré un cuadro estadístico sobre las causas responsables de la muerte de filósofos y grandes figuras religiosas. Tal vez te interese, tal vez pueda incluso consolarte, saber algo sobre los destinos de estas personas. El resultado de esta investigación fue que más del 70% de estos hombres, desde la Antigüedad hasta el siglo XVIII, habían pasado años en cárceles o en el exilio, o habían muerto en su huida o de forma violenta” (G. Anders a Clause Eatherly, quien lanzó la bomba sobre Hiroshima, encerrado en un manicomio por denunciar el hecho)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s