La prisión psiquiátrica

Hay un patio por el que pasea un grupo de personas, en el que en una de sus paredes, está pintado un enorme mural del Guernika. Algunas de esas personas hablan entre sí, otras miran al cielo como intentando descifrar un mensaje oculto en el horizonte de unas ausentes nubes. Hay quien practica deporte o quien realiza dibujos imaginarios en el suelo. El espanto de los rostros del Guernika, contemplan la normalidad de un mundo tranquilo, en el que nadie podría sospechar que sus pobladores, son hijos del mismo desgarro de las imágenes que se retuercen en el mural. Nadie podría adivinar, que ese patio plácido e inquieto, iluminado por el cielo de una despejada mañana, contuviese tanto dolor tras el rótulo que nos alerta de que aquello es la unidad psiquiátrica de una prisión.

¿Y por qué están encerradas allí aquellas personas?. Algunas, cometieron crímenes atroces; otras, sólo empezaron a delirar, a sentirse perseguidas, y en su desesperación, se encontraron con lo que no querían.

En el estado español, como mínimo, un 25% de las personas encarceladas, sufren algún tipo de trastorno mental. Muchas de ellas, no estarían ahí, ni hubiesen llegado al estado de desesperación si hubiese habilitado un mínimo servicio asistencial comunitario de salud mental, de manera que un problema de salud pública, se acaba convirtiendo en penal.

La prisión, es una institución pensada exclusivamente para la privación de libertad, el trabajo y el castigo, que agrava la situación de las personas presas, tengan o no tengan diagnóstico alguno. En el caso de personas que no hayan pasado por ninguna crisis mental, se verán dentro de un espacio en el que los ansiolíticos, antidepresivos y neurolépticos, se distribuyen sin otro criterio que el de mantener adormecida y sedada a la población penitenciaria. En prisión, las drogas legales se reparten de manera indiscriminada, no por razones médicas, sino por motivos de control social. De ahí el incremento de problemas mentales en las prisiones, al que hay que añadir un estado lamentable de la asistencia médica y sanitaria y la convivencia con la drogodependencia a sustancias consideradas ilegales, o a la farmacología legal, propiciando así, lo que llaman “patología dual”.

Instituciones penitenciarias compra a las multinacionales farmacéuticas, psicofármacos por valor de varias decenas de millones de euros. A las cajas de Dormodor, Trankimacin, Tranxilium, Diacepan, Valium, Seroxat, Dorken, Rexer o Prozac, hay que añadirles el conocido como “duerme yonkis” Zyprexa, en el que se invierten unos 2 millones de euros, o el temido Risperdal, en el que invierten 1 millón más. En las prisiones hay psicofármacos suficientes, como para mantener dopada a toda la población penitenciaria, y una ausencia total de medios y de recursos humanos y asistenciales.

El 50% de las personas presas, padece algún tipo de alteración de su estado mental, lo que puede desembocar que acaben en una Unidad Psiquiátrico Penitenciaria. Quienes entraron en ellas bajo “medidas de seguridad”, no sólo cumplirán la totalidad de la pena, sino que si hubiese funcionado la red integral de salud mental, ni tan siquiera hubiesen entrado. En esa cárcel, al “olor” de la prisión, se le añade el del manicomio, y a quienes mantienen allí, lo están sin condena. No son presos, sino personas trastornadas por este sistema, que de seguir en el encierro cronificarán su sufrimiento y aparecerán de nuevos a causa de la agresividad del hacinamiento producido por la propia institución y la pobreza de estímulos del encierro.

“Muchas de las personas que están aquí encerradas, podrían estar haciendo vida en sus casas”, dice un responsable de un departamento psiquiátrico penitenciario. Y mientras habla, afirma que allí hay muchas personas que se encargan de la jardinería, hacen cerámica, o trabajos de albañilería, y que “se comportan y hacen una vida igual que cualquier persona normal… “

¿Entonces, por qué están encerradas…?

La respuesta de la institución es clara: “¡Son locos!”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s